TRATAMIENTO DE LOS VÉRTIGOS PSICÓGENOS POR ANSIEDAD

sensación de mareo por inestabilidad cuando hay vertigos psicógenos

Las personas con ansiedad pueden experimentar desestabilización

Qué es un vértigo psicógeno

Las personas con ansiedad pueden experimentar una sensación de desestabilización constante. En Consulta Psicológica Villaverde, recibimos a muchos pacientes alarmados por una sensación que definen como mareo y que, aunque no tiene causa física, limita por completo su vida diaria.

El término médico para definirlo es "mareo persistente postural-perceptivo" (PPPD), pero la forma común es vértigo psicógeno.

¿Qué es realmente un vértigo psicógeno?

El vértigo psicógeno es una sensación de desequilibrio relacionada con factores psicológicos como el estrés o la ansiedad. El paciente suele describirlo como una sensación de inestabilidad, como si el cuerpo se moviera o girara sin que exista un movimiento real.

Frecuentemente el paciente con vértigos psicógenos tiene miedo a salir de casa por la posibilidad de sufrir un desmayo.

Es importante destacar que, antes de llegar a nuestra consulta, estos pacientes ya han pasado por:

  • Especialistas en neurología y otorrinolaringología.

  • Todo tipo de pruebas y exploraciones sin encontrar una lesión física.

  • Incredulidad y frustración: Cuesta aceptar que algo tan "físico" como un mareo nazca en la mente.

Síntomas principales: El "calvario" de la inestabilidad

Cuando los médicos descartan la causa orgánica, comienza una obsesión por la posibilidad de caerse. Los síntomas más comunes son:

  • Sensación repentina de mareo o aturdimiento.

  • Impresión de que "todo da vueltas".

  • Miedo intenso a desmayarse o caerse redondo (aunque esto sea altamente improbable).

  • Inestabilidad al estar de pie o en colas.

Cómo tratamos los vértigos psicógenos en Villaverde

Nuestra terapia de corte cognitivo-conductual se centra en romper el círculo vicioso de la ansiedad. Así es como recuperaremos tu equilibrio:

1. Quitarle los "superpoderes" al síntoma

Lo primero es llamar a las cosas por su nombre. Vamos a degradar el grandilocuente término "vértigo" a algo mucho más manejable: el "mareíllo".

  • Diferenciamos tiempos: La sensación física real dura apenas unos segundos; es el malestar psicológico el que la hace eterna.

  • Cuestionamos la catástrofe: ¿Cuántas veces te has caído de verdad? Si la respuesta es "ninguna", es hora de dejar de alimentar ese miedo.

2. Dejar de alimentar al "monstruito"

Yo soy una firme defensora de entender la ansiedad como un monstruito que nosotros alimentamos:

Si le hacemos caso, se hace fuerte y nos controla. Si lo percibimos pero decidimos seguir con nuestra vida (como quien tiene un dolor de cabeza pasajero), el monstruito se aburre y se va a buscar víctimas más propicias.

3. Romper la pescadilla que se muerde la cola

Los síntomas de la ansiedad son "tremendamente obedientes": si buscas el síntoma nada más levantarte, el síntoma aparece.

  • Cortamos la retroalimentación: Trabajamos para que dejes de "testarte" cada mañana.

  • Controlamos la fisiología: Usamos respiración diafragmática para frenar la hiperventilación que provoca el mareo real.

4. Reincorporación a la vida real

Ganaremos la guerra a través de pequeñas "batallitas". Poco a poco, volveremos a esas situaciones que evitabas (colas, lugares abiertos, estar de pie) usando autoinstrucciones y la seguridad de que no va a pasar nada grave.

¿Hablamos?

Si has visitado a mil especialistas y te dicen que "no tienes nada", hazles caso: tu sistema vestibular está bien. El problema es emocional y tiene solución. Requiere esfuerzo y constancia, pero te aseguro que se puede volver a caminar con paso firme.

CONSULTA PSICOLOGICA VILLAVERDE

Centro Psicológico ubicado en la Ciudad de Los Angeles (Madrid).

Atendemos niños, jovenes, adultos, terapia de pareja, tercera edad. Igualmente ofrecemos el servicio de informes periciales.

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