El rol de los niños ante los padres divorciados
En los procesos de divorcio, los niños no son meros espectadores: sus relaciones con los progenitores se ven afectadas por los roles que se les imponen, ya sea por los padres o por ellos mismos. Esta situación puede generar estrés, ansiedad y problemas afectivos, afectando su desarrollo y bienestar.
A continuación, describimos los roles más frecuentes que adoptan los hijos ante padres divorciados:
1. Niño hipermaduro
Aparenta una madurez superior a la que le corresponde por edad. Puede surgir como estrategia para enfrentarse a la inmadurez de los padres y asumir responsabilidades que no le corresponden.
2. Niño espía
Es utilizado por un progenitor para recabar información sobre la vida del otro. Esto genera estrés y sentimientos de culpa, ya que el niño quiere complacer, pero a la vez respeta la confidencialidad del otro progenitor.
3. Niño dividido
Algunos padres niegan al otro progenitor: no se permite hablar de él, mostrar fotos o hacer preguntas. El niño vive un duelo no resuelto y puede experimentar confusión y tristeza profunda.
4. Niño mensajero
Transporta mensajes entre los padres en conflicto, a menudo reproches o recordatorios de obligaciones incumplidas. Esto genera sensación de vulnerabilidad y responsabilidad excesiva.
5. Niño colchón
Amortigua el conflicto parental, manteniéndose en medio de descalificaciones y disputas. Esto provoca tensión y la necesidad de ocultar sus emociones para protegerse.
6. Niño confidente
Se convierte en el receptor de quejas o revelaciones del padre hacia el otro progenitor. Esto rompe su confianza en los adultos y puede generar conductas rebeldes.
7. Niño víctima del sacrificio parental
Percibe que un progenitor ha sacrificado todo por él, generando angustia y sensación de responsabilidad excesiva sobre la felicidad del adulto.
8. Niño ante conflicto de lealtad
Desea agradar a ambos padres, pero sus expectativas son contradictorias. Esto provoca ansiedad y sensación de fracaso inevitable.
9. Niño víctima de alienación parental
Se le manipula para rechazar a uno de los progenitores. Esto puede derivar en violencia vicaria y pérdida del vínculo afectivo con el padre o madre “diana”.
Conclusión
Los niños involucrados en divorcios complejos necesitan protección emocional y acompañamiento psicológico. Reconocer estos roles permite a los padres y profesionales intervenir adecuadamente, promoviendo un desarrollo sano y una relación equilibrada con ambos progenitores.
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