Síndrome post-conmocional en traumatismo craneoencefálico
Los traumatismos craneoencefálicos (TCE), incluso leves, pueden dejar secuelas cognitivas, emocionales y conductuales que afectan la vida diaria, social y laboral de la víctima.
Aunque algunas lesiones físicas se detectan fácilmente, el daño psíquico post-TCE es invisible, y su evaluación requiere un peritaje psicológico especializado.
En la Consulta Psicológica Villaverde, realizamos peritajes psicológicos forenses para documentar estas secuelas y elaborar informes objetivos y defendibles ante tribunales, siguiendo criterios actuales del DSM-5.
Traumatismo Craneoencefálico: clasificación según gravedad
Los TCE se clasifican según la escala de coma de Glasgow:
Leve: puntuación 13-15
Moderado: puntuación 9-12
Severo: puntuación ≤8
Tipos principales de lesión:
Conmoción cerebral: TCE leve con pérdida temporal de conciencia y sin lesión focal detectable.
Contusión cerebral: lesión localizada con riesgo de complicaciones como epilepsia.
Síntomas post-TCE según DSM-5
El DSM-5 no utiliza el término “Síndrome Post-Conmocional” como diagnóstico independiente, sino que se considera dentro de trastornos neurocognitivos postraumáticos leves o persistentes, que incluyen:
A. Historia de TCE:
Con pérdida de conciencia, amnesia postraumática o confusión.
B. Déficit cognitivo objetivo:
Dificultades en atención, memoria y funciones ejecutivas, detectables mediante pruebas neuropsicológicas estandarizadas.
C. Síntomas persistentes post-TCE:
Fatiga
Trastornos del sueño
Dolor de cabeza
Mareos o vértigo
Irritabilidad, ansiedad o depresión
Cambios de personalidad o desregulación emocional
D. Duración:
Síntomas que persisten más de 4 semanas tras el traumatismo.
E. Impacto funcional:
Interferencia significativa en vida laboral, social y cotidiana.
F. Exclusión de otras causas:
No atribuible a otras enfermedades médicas, psiquiátricas o consumo de sustancias.
Evaluación pericial en pacientes con SPC
El peritaje psicológico forense permite:
Detectar alteraciones cognitivas, conductuales y emocionales derivadas del TCE
Analizar la repercusión funcional y social
Establecer pronóstico y orientar rehabilitación
Documentar evidencia para juicios, indemnizaciones o reclamaciones legales
Se utilizan pruebas neuropsicológicas, entrevistas clínicas y tests psicométricos validados, garantizando objetividad y defensibilidad del informe.
Impacto en la vida cotidiana
Las secuelas cognitivas y emocionales pueden provocar:
Dificultad para reincorporarse al trabajo
Cambios en la personalidad o comportamiento social
Alteraciones del sueño, memoria y concentración
Ansiedad, depresión y labilidad emocional
Aunque muchos pacientes con TCE leve se recuperan, aproximadamente un tercio puede experimentar limitaciones laborales o sociales persistentes, lo que justifica un peritaje psicológico detallado.
Conclusión
El daño psicológico post-TCE es real y relevante, aunque invisible.
Contar con un peritaje psicológico especializado, siguiendo criterios del DSM-5, permite documentar la huella psíquica, respaldar reclamaciones legales y guiar intervenciones clínicas y rehabilitadoras.
Para conocer más sobre peritajes psicológicos en víctimas de accidentes, visita nuestra página de peritajes psicológicos en víctimas de accidente en Villaverde.
Diccionario de la Consulta
Escala de Coma de Glasgow (GCS): Es el estándar mundial para medir el nivel de conciencia tras un traumatismo. Evalúa tres parámetros: apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora. Es el punto de partida para cualquier peritaje psicológico en accidentes.
Funciones Ejecutivas: Son las "directoras de orquesta" de nuestro cerebro (localizadas en el lóbulo frontal). Incluyen la capacidad de planificar, organizar, tomar decisiones y controlar impulsos. Tras un TCE, estas son las funciones que más suelen alterarse, dificultando la vuelta al trabajo.
Amnesia Postraumática (APT): Periodo de tiempo tras el accidente en el que el paciente no es capaz de almacenar nuevos recuerdos. Su duración es uno de los mejores predictores para saber qué tan grave será la secuela psicológica a largo plazo.
Labilidad Emocional: Un síntoma frecuente tras un golpe en la cabeza que consiste en cambios bruscos e involuntarios del estado de ánimo (pasar del llanto a la risa o a la irritabilidad sin causa aparente). Es una de las secuelas que más afecta a la convivencia familiar.