Pensamientos obsesivos con la expareja: normal pero evitable

mujer pensativa, encima de la cabeza se ven nubes con la cara de un hombre

El final de una relación de pareja incluye, en la mayor parte de los casos, pensamientos obsesivos sobre la persona que ya no está con nosotros. Cuando una relación termina, se empieza un periodo de duelo y reconstrucción personal duro y, a veces, desesperante.

Hay parejas que ya no funcionaban desde hacía tiempo, pero siguen manteniéndose unidas por la comodidad o el miedo a la soledad, sin ser conscientes de que ningún miedo ni dolor es superior al goteo constante de sufrimiento por el que están pasando.

El "ruido" del hogar frente a la soledad en compañía

Hasta la peor de las parejas tiene aspectos positivos: tener a alguien cuando llegas a casa, que te calienten los pies en las noches frías, sentir la presencia de alguien, el “ruido” dentro del hogar, compartir gastos o poder ir al cine sin planteárselo sola.

Sin embargo, el “contra” es más fácil de resumir: sentir la soledad en compañía, algo que, si nos valoramos un poco, no deberíamos consentirnos.

¿Por qué solo aparecen los buenos recuerdos?

Cuando perdemos una relación, aparece la incredulidad y, poco después, la obsesión con la ex-pareja 🤯. Buscamos un porqué, fantaseamos con el retorno y pensamos que jamás volveremos a ser felices.

La base psicológica de estos pensamientos está en el refuerzo positivo que nos proporcionaba la pareja:

  • El sentimiento de seguridad.

  • Tener a alguien que nos dé los buenos días.

  • Los fines de semana de ocio.

Recordamos lo que nos gratificaba y focalizamos nuestra atención en esos aspectos, llegando a sobrevalorarlos por encima de la realidad.

La idealización: Lo que no queremos recordar

En esta situación de idealización subjetiva, es vital tener claros los aspectos de la relación que nos hacían infelices. Probablemente las discusiones, las faltas de respeto o el distanciamiento se estén pasando por alto.

En la Consulta Psicológica Villaverde solemos lanzar una pregunta clave: “¿Echas de menos la situación o a la persona?”.

Cuando se analiza con calma, la respuesta suele ser “la situación”. Es en ese punto exacto donde tenemos que trabajar en terapia. No se trata de odiar, sino de recordar el pasado con lo bueno y lo malo, reconociendo nuestra parte de responsabilidad para el aprendizaje futuro.

Aprender a soltar y el perdón real

Olvidar el pasado no es borrarlo, es recordarlo con una cierta ternura, como cuando piensas en un hijo adolescente y recuerdas cuando era un bebé: no ansiamos que vuelva a ser pequeño, simplemente aceptamos que esa etapa pasó.

La tarea de perdón y reconstrucción de la autoestima necesita, en ocasiones, ayuda terapéutica para:

  1. Expresar y descargar emociones atrapadas.

  2. Vencer la obsesión mediante el pensamiento racional.

  3. Programar actividades de ocio que generen gratificación interna.

Cuando una relación no sale bien, es mejor dejar partir a la persona y seguir el camino en solitario. El pasado no debe limitar nuestro presente.

Se deja de querer... (José Ángel Buesa)

Se deja de querer… y no se sabe por qué se deja de querer; es como abrir la mano y encontrarla vacía y no saber de pronto qué cosa se nos fue.

(...) y es como el libro que aún abierto hoja a hoja quedó a medio leer, y es como la sortija que se quitó del dedo y solo así supimos… que se marcó en la piel.

Diccionario de la Consulta

  • Síndrome del Calientapiés: Mantener una relación vacía solo por la logística de no pasar frío emocional (o físico) por las noches.

  • Idealización Selectiva: El "filtro de Instagram" que tu cerebro le pone a tu ex, borrando las discusiones y dejando solo los atardeceres.

  • Duelo de Situación: Aquel donde no extrañas a Pepito o a María, sino el hecho de tener planes los sábados por la tarde.

CONSULTA PSICOLOGICA VILLAVERDE

Centro Psicológico ubicado en la Ciudad de Los Angeles (Madrid).

Atendemos niños, jovenes, adultos, terapia de pareja, tercera edad. Igualmente ofrecemos el servicio de informes periciales.

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