Amor, encapricamiento… el terrible lio de las emociones
¿Es amor o es que te has montado una película digna de un Oscar? No te preocupes, nos pasa a todos.
Distinguir entre que alguien te guste, te atraiga o que realmente lo ames es uno de los mayores retos de la psicología (y de la vida). A veces vamos a terapia buscando una brújula porque el corazón nos dice una cosa, la razón otra, y las mariposas del estómago están de fiesta.
La gran diferencia: Gustar vs. Amar
La ciencia, que a veces es un poco fría pero muy útil, nos dice que no es lo mismo.
Para que alguien te guste (Atracción): Necesitas admirarle, respetarle y sentir que os parecéis en algo. Es un proceso bastante sensato.
Para amar: Entran en juego el apego (necesidad de estar con el otro) y el sacrificio. Es decir, cuando estás dispuesto a ceder el último trozo de pizza o a ayudar al otro aunque te venga fatal, la cosa va en serio.
El mito de la "Ceguera de Amor"
¿Sabías que las mujeres suelen distinguir mejor entre amor y atracción que los hombres?
Los datos dicen que ellos tienden a mezclarlo más. Pero ambos sexos caemos en la trampa de la fantasía. Nos enamoramos de un "espejismo" que hemos fabricado en nuestra cabeza.
Esa persona perfecta no existe, es un invento de tu cerebro dopado por el enamoramiento. Cuando llega la convivencia y el espejismo se desinfla, es cuando descubrimos si hay amor de verdad o si solo estábamos enamorados de un ideal.
El amor verdadero es un corredor de fondo
El enamoramiento es infantil, caprichoso y, seamos sinceros, un poco irracional.
El amor verdadero, en cambio, es maduro y realista. Se construye con el tiempo, cuando la pasión inicial deja de ser un incendio incontrolable para convertirse en una chimenea que calienta el hogar.
Para que el "flechazo" ocurra, solo necesitas tres ingredientes: cultura romántica, alguien que encaje en tus fantasías y un poco de excitación. Para que el amor dure, necesitas mucho más que eso.
Diccionario de la Consulta
Para que no te pierdas en este "valle de lágrimas" romántico:
Gratificación Fantaseada: Cuando te enamoras de lo que crees que esa persona es, ignorando que el susodicho/a deja los calcetines sucios en el sofá y no tiene nada de "criatura perfecta".
Correlación Masculina: Ese fenómeno por el cual a muchos hombres les cuesta distinguir si están enamorados o si simplemente les ha parecido que la otra persona es "un partidazo".
Ceguera de Amor: Estado patológico-temporal en el que tu cerebro ignora todas las banderas rojas porque está demasiado ocupado procesando mariposas.
Amor Maduro: Lo que queda cuando el "humo" de la pasión se disipa y descubres que, a pesar de los defectos, quieres seguir formando equipo con esa persona.
Si sientes que tu relación está en esa fase donde el espejismo se está desvaneciendo y no sabes si lo que queda es amor o costumbre, no sufras en silencio.
En Consulta Psicológica Villaverde te ayudamos a poner orden en ese lío emocional. Hablemos.