Comunicación en la pareja: los “lectores de mentes”
Creer que sabemos lo que el otro piensa
Creer que conocemos los pensamientos de nuestra pareja puede causar muchos malentendidos.
Vivir en pareja implica conocer a la otra persona:
Sus fobias y filias
Sus manías y rutinas
Su forma de reaccionar ante situaciones imprevistas
Sin embargo, aunque llevemos tiempo juntos, no podemos anticipar todo lo que piensa o siente el otro.
El ser humano tiene la capacidad de adaptarse a cada situación, lo que nos hace volubles y no siempre previsibles.
El peligro de asumir pensamientos
Cuando una pareja está consolidada, el conocimiento del otro puede hacer creer que podemos anticipar lo que piensa.
Esto no es cierto y puede complicar la convivencia.
Los pensamientos son transparentes solo para quien los tiene, no se pueden leer.
En situaciones normales, asumir pensamientos no genera problemas graves.
Pero cuando la pareja está en crisis, las consecuencias son diferentes:
Dejamos de ver al otro como aliado/a
Comenzamos a pensar que nos oculta, engaña o quiere hacernos daño
Aparecen frases como:
“Sé que haces esto porque te ha molestado esto otro”
“Lo que tú quieres es que yo no salga pero no me lo dices”
“No dice nada, pero sé perfectamente que se enfada si hablo por el móvil”
Estos son los famosos lectores de mente, que actúan según su convicción, no según la realidad.
Cómo se desarrolla la discusión
Cuando entra esta dinámica:
Se montan “películas mentales” que terminan en broncas
La persona que interpreta puede acusar al otro de mentir
La falta de comunicación se convierte en un patrón
Surgen juicios, reproches y distanciamiento emocional
💡 Da un poco de miedo, ¿verdad?
Cambiar el estilo de comunicación
En la comunicación de pareja, es necesario un estilo:
Directo, fluido y personal
Hablar en primera persona: “yo siento” en lugar de “tú piensas”
Pasar de acusar a pedir ayuda para comprender conflictos o dudas
Pregúntate:
¿Lees mentes?
¿Te produce buen resultado?
¿Le das a tu pareja la oportunidad de aclarar tus dudas sin sentirse juzgada/o?
Expresar sentimientos en lugar de asumir
Un ejemplo práctico:
“Me siento preocupado/a porque últimamente llegas tarde”
Esto no es una acusación, sino una forma de expresar un sentimiento
Si proyectamos: “Creo que últimamente prefieres estar con otra gente que conmigo”
Puede estar muy alejado de la realidad y generar recelo o resentimiento
La clave final
Recuerda: ni mentes, ni manos, ni posos de té.
Expresar tus sentimientos, preocupaciones, miedos y dudas lleva a respuestas reales, no a un espiral de inseguridades y recelos.
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