“LOS PSICÓLOGOS NO VALEN PARA NADA”

Una persona que va una vez al psicólogo y no vuelve puede haber tenido la mala fortuna de encontrarse con un profesional con el que no conectó o no supo ofrecerle confianza, o también que la persona fuera pensando que le iban a echar unos polvitos mágicos en la cabeza para que desapareciera el problema.

Una sesión de terapia no puede solucionar un problema, pero sí es definitiva para saber si se ha establecido una buena corriente de entendimiento entre el paciente y el profesional.

Los motivos para que no exista una vinculación entre el profesional y el paciente pueden ser muy variadas:

  • falta de química

  • no sentirse cómodo con las preguntas por ser demasiado directas

  • el paciente haya ido obligado

  • resistencias que puede estar el paciente a contar problemas que son nucleares en el motivo de la Consulta.

  • Miedo a ser juzgado

  • Prejuicios sobre la profesión

Lo ideal es ir estableciendo un vínculo de confianza y de seguridad en el que el paciente se sienta cómodo y el terapeuta pueda ajustar la terapia a las necesidades individuales de cada persona.

Los psicólogos valen para muchas personas, para otras no valen en absoluto. Depende de la actitud y las creencias previas (o incluso malas experiencias en el pasado).