Terapia infantil para el trastorno por tics
Los tics son movimientos o sonidos repentinos e involuntarios que un niño repite con frecuencia. Pueden ser:
Tics motores: parpadeos, guiños, encogimiento de hombros.
Tics vocales: gruñidos, aclaramiento de garganta, palabras involuntarias.
Aunque a veces preocupan mucho, los tics se pueden controlar y reducir con técnicas conductuales y de relajación adaptadas a cada niño.
Tipos de trastornos por tics según el DSM-5
1. Síndrome de Tourette (ST)
Para recibir este diagnóstico, el niño debe cumplir:
Presencia de múltiples tics motores y uno o más tics vocales en algún momento.
Los tics pueden aparecer de forma intermitente, pero persisten más de un año desde el primer tic.
Comienzo antes de los 18 años.
No se deben a sustancias ni a otras afecciones médicas.
2. Trastorno por tic motor o vocal crónico
Tics motores o vocales únicos o múltiples, pero no ambos a la vez.
Persistencia de más de un año.
Comienzo antes de los 18 años.
No se cumplen criterios de Tourette.
3. Trastorno por tics transitorio
Tics motores y/o vocales únicos o múltiples.
Presencia de menos de un año desde el primer tic.
Comienzo antes de los 18 años.
Nunca cumplen criterios de Tourette ni de tics crónicos.
🔹 Nota para padres: aunque los tics transitorios son “temporales”, siempre conviene observar su evolución y buscar ayuda si afectan la vida diaria.
Diagnóstico diferencial: otros movimientos similares a los tics
Para entender los tics, es útil diferenciarlos de otros movimientos:
Trastorno de movimientos estereotipados: rítmicos, repetitivos, predecibles y sin función adaptativa. Comienzan antes de los 3 años y son constantes.
Corea: movimientos rápidos, impredecibles y bilaterales, que empeoran al intentar moverse voluntariamente.
Distonía: contracturas sostenidas que provocan posturas distorsionadas; suelen aparecer al intentar moverse.
Mioclonías: movimientos súbitos unidireccionales, no rítmicos y sin impulso premonitorio.
Discinesias inducidas por sustancias: movimientos distónicos o coreoatetósicos precipitados por esfuerzos voluntarios.
Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): se diferencia porque hay pensamientos obsesivos presentes, a diferencia de los tics.
Comorbilidad frecuente
Muchos niños con tics también pueden presentar:
TDAH
Trastorno obsesivo-compulsivo
Otros trastornos del movimiento
Trastornos depresivos o bipolares
Consumo de sustancias
🔹 Recordatorio: la presencia de más de un trastorno no es culpa del niño; simplemente indica que necesita acompañamiento profesional especializado.
Cómo puede ayudar la terapia infantil
En la Consulta Psicologica Villaverde, trabajamos con técnicas personalizadas:
Terapia conductual: enseña al niño a reconocer y reducir los tics.
Técnicas de relajación: ayudan a disminuir la tensión y la ansiedad, factores que aumentan los tics.
Acompañamiento familiar: orientamos a padres para apoyar a sus hijos y reforzar estrategias en casa y escuela.
Prevención de comorbilidad: detectamos y gestionamos otros trastornos que pueden aparecer junto a los tics.
🌟 Consejo: muchas veces los tics disminuyen cuando el niño se siente comprendido, apoyado y relajado.
Cuándo buscar ayuda
Si los tics interfieren en la vida escolar, social o familiar.
Si duran más de un año o aumentan en frecuencia/intensidad.
Si aparecen comportamientos compulsivos o problemas de atención.
Detectar los tics a tiempo y trabajar en ellos mejora la calidad de vida del niño y de toda la familia.
✅ Conclusión
Los tics infantiles no son una “mala costumbre”, ni un signo de falta de disciplina. Son movimientos involuntarios que pueden mejorar con intervención profesional.
En la Consulta Psicologica Villaverde acompañamos a niños y familias con:
Evaluación profesional y diagnóstico preciso.
Estrategias conductuales y de relajación personalizadas.
Orientación familiar para reforzar el progreso en casa y en la escuela.
📞 Contáctanos hoy y descubre cómo podemos ayudar a tu hijo a gestionar sus tics y disfrutar de su infancia con más tranquilidad.