Técnicas para el manejo del estrés en estudiantes

El estrés es una parte natural del aprendizaje y del rendimiento académico. Bien gestionado, ayuda a concentrarse, mantener la motivación y movilizar los recursos del cerebro hacia la tarea.

Sin embargo, cuando el estrés es excesivo o sostenido en el tiempo, puede afectar negativamente al bienestar y al rendimiento de los adolescentes.

Por qué el estrés puede ser beneficioso

Durante los periodos de estudio o exámenes, cierto nivel de estrés es necesario para:

  • Mantener la atención en la tarea.

  • Estimular la memoria y la toma de decisiones.

  • Incrementar la motivación para alcanzar metas.

En otras palabras, el estrés bien regulado moviliza recursos cognitivos y emocionales para favorecer el aprendizaje.

Cuándo el estrés se vuelve perjudicial

El exceso de estrés produce síntomas físicos y psicológicos que interfieren con el estudio:

Síntomas físicos: dolor de cabeza, cansancio, fatiga, dolor de espalda, dificultad para dormir, cambios de peso, temblores o tics nerviosos.

Síntomas psicológicos: ansiedad, tristeza, irritabilidad, falta de confianza en uno mismo, sensación de inutilidad, dificultad de concentración, inseguridad y pérdida de motivación.

Cuando estos síntomas se mantienen, el aprendizaje se ve comprometido y la ansiedad aumenta, entrando en un bucle que afecta al rendimiento y a la autoestima.

La curva de Yerkes-Dodson

curva que explica la relación entre estrés, desempeño y colapso

La relación entre estrés y rendimiento se puede representar con la curva de Yerkes-Dodson, en forma de U invertida.

  • Estrés moderado → rendimiento óptimo

  • Estrés excesivo → caída del rendimiento y sensación de incapacidad

Aunque hoy sabemos que esta ley no explica todos los casos, sigue siendo útil para planificar el estudio: cuando el estrés supera la cota máxima, es momento de parar, relajarse y distanciarse de la preocupación.

Estrategias prácticas para manejar el estrés

1. Planificación del estudio

  • Dividir la materia en bloques manejables.

  • Evitar tener todo el material sobre la mesa al mismo tiempo.

  • Ajustar el tiempo de estudio a cada asignatura según prioridades.

2. Pausas y actividad física

  • Incluir periodos de deporte o paseos breves.

  • Pequeñas pausas ayudan a desconectar y revitalizar el cerebro.

  • Evitar sentirse culpable: estas pausas mejoran la productividad.

3. Alimentación e hidratación

  • Mantener una dieta equilibrada.

  • Beber agua constantemente para favorecer concentración y energía.

4. Minimizar distracciones

  • Mantener el móvil y redes sociales fuera del espacio de estudio.

  • Tener solo el material imprescindible sobre la mesa.

5. Motivación visible

  • Colocar 3–4 post-it con ideas que recuerden metas y logros.

  • Recordar constantemente por qué el esfuerzo vale la pena.

Resumen para padres y estudiantes

El estrés académico moviliza recursos para aprender, pero cuando es excesivo puede afectar la concentración, la motivación y la confianza.
La planificación, los descansos, la actividad física, la alimentación equilibrada y la motivación visible son herramientas clave para mantener un nivel de estrés óptimo y favorecer el aprendizaje en la adolescencia.

CONSULTA PSICOLOGICA VILLAVERDE

Centro Psicológico ubicado en la Ciudad de Los Angeles (Madrid).

Atendemos niños, jovenes, adultos, terapia de pareja, tercera edad. Igualmente ofrecemos el servicio de informes periciales.

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