2º Bachillerato: cuando la presión desborda y bloquea al adolescente.
En Consulta Psicológica Villaverde sabemos que el paso a la adolescencia cambia las reglas del juego en el ámbito académico.
Cuando un adolescente empieza a tener dificultades en los estudios, no siempre se trata de falta de capacidad o de esfuerzo.
El estrés académico en 2º de Bachillerato puede provocar bloqueos, dificultades de concentración y un descenso del rendimiento incluso en alumnos con buen expediente.
En muchos casos entran en juego la autoexigencia, la presión social, la ansiedad o la dificultad para gestionar el estrés.
Para padres e hijos, este momento suele vivirse con preocupación, desconcierto y sensación de pérdida de control.
¿Por qué aparecen dificultades de aprendizaje en la adolescencia?
En esta etapa comienzan algunos de los retos más complejos del recorrido académico. Muchos adolescentes que habían obtenido siempre buenas calificaciones empiezan a suspender o a rendir por debajo de lo esperado.
Es importante comprender que las dificultades de aprendizaje en la adolescencia no siempre tienen un origen académico. A menudo están relacionadas con factores emocionales, motivacionales o conductuales que interfieren directamente en el rendimiento.
Cuando el rendimiento baja: ¿qué puede estar pasando?
Bloqueos: un exceso de ansiedad puede provocar una bajada significativa del rendimiento.
Dudas constantes sobre la propia capacidad, que erosionan la confianza.
Cansancio acumulado, tanto físico como mental.
Desmotivación, especialmente cuando el móvil y otras fuentes de gratificación inmediata compiten con el estudio.
Ansiedad académica, relacionada con el miedo a no alcanzar la nota necesaria para cumplir sus expectativas.
Falta de hábitos de estudio, no adquiridos en etapas educativas anteriores.
Estos factores no suelen aparecer de forma aislada, sino que se combinan y se refuerzan entre sí.
Suspender o bajar las notas, también afecta al estado de ánimo
La incertidumbre sobre el futuro académico y la sensación de no llegar a las metas esperadas pueden generar en el adolescente un estado anímico marcado por la tristeza, el desánimo y la falta de ganas.
Muchos adolescentes todavía no tienen claro qué quieren estudiar o a qué quieren dedicarse. A esto se suma la presión del grupo de iguales, el tiempo dedicado al móvil, el cansancio acumulado y, en ocasiones, dificultades no resueltas de cursos anteriores.
Estudiar contenidos que no resultan motivadores se convierte entonces en una fuente constante de frustración.
Más allá de Primaria: nuevos retos en el aprendizaje
Tras la etapa de Educación Primaria, donde muchas dificultades de aprendizaje ya han podido ser detectadas y tratadas, surgen nuevos desafíos.
En la adolescencia adquieren un papel fundamental variables como:
la motivación intrínseca y extrínseca,
la ansiedad ante los exámenes,
la falta de métodos de estudio adecuados,
y la dificultad para mantener hábitos estables.
El aprendizaje ya no depende solo de las capacidades cognitivas, sino también de la gestión emocional.
Aprender en la adolescencia: encontrar el equilibrio
La adolescencia es una etapa con múltiples focos de atención. Las expectativas de diversión, autonomía y vida social compiten directamente con las exigencias académicas.
Encontrar un equilibrio entre estudio, descanso y ocio no siempre resulta sencillo, y cuando este equilibrio se rompe, el aprendizaje se resiente.
Cuando la autoexigencia se convierte en un problema
Cuando las dificultades de aprendizaje se mantienen en el tiempo, afectan al estado emocional o generan un sufrimiento significativo, es importante intervenir.
Un acompañamiento psicológico adecuado permite:
identificar el origen real de las dificultades
reducir la ansiedad asociada al rendimiento
mejorar la motivación y los hábitos de estudio
Técnicas de afrontamiento
Técnicas de solución de problemas
Herramientas para hacer frente al estrés
y devolver al adolescente una sensación de control y confianza.
Si vuestro hijo da señales de agotamiento mental, no lo dudéis: podéis escribirnos y trabajaremos para que la presión no reste efectividad a sus esfuerzos.