Terapia psicológica: cuando se descubre una infidelidad
Terapia psicológica: Cuando se descubre una infidelidad
Descubrir que tu pareja ha tenido una aventura es, probablemente, lo más parecido a que te atropelle un camión de helados: es frío, duele una barbaridad y, encima, tienes que gestionar el desorden que ha quedado en el suelo.
Da igual si el descubrimiento ha sido un goteo constante de sospechas o un "frenazo" repentino; el shock es la emoción que manda.
Cuando el desconcierto inicial se desvanece, aparece el resto del equipo: ira, tristeza, confusión y, a veces, una vergüenza incómoda (especialmente si fuiste tú quien rompió el pacto).
La mayoría de las personas se preguntan cómo ha podido suceder algo así y si recuperar la confianza en tu pareja es una misión posible o un guion de ciencia ficción.
¿Se puede superar la infidelidad?
La confianza es ese pegamento invisible que damos por sentado hasta que se seca y se rompe. Si tú eres la persona que ha tenido la aventura, prepárate: vas a tener que trabajar el triple para demostrar que el amor sigue ahí y que has aprendido de tu "error de cálculo".
Si eres la persona engañada y decides que la relación merece un segundo asalto, te esperan meses de preguntas recurrentes. Es normal. Sin embargo, para superar la infidelidad, llega un punto donde la comunicación debe ser quirúrgica: hay que descubrir qué grietas había en el muro antes de que entrara el agua.
Nota de la Consulta: Para reconstruir algo, es vital intentar dejar la ira y el resentimiento de lado (al menos un rato) para mirar lo sucedido con cierta objetividad. No es perdonar por decreto, es entender para decidir.
Escenarios comunes: ¿Por qué ocurre?
No siempre es falta de amor; a veces es falta de herramientas. Estas son las situaciones más habituales que vemos en consulta:
Insatisfacción en la relación: Dos personas que se quieren pueden acabar viviendo como compañeros de piso que se cruzan en el pasillo. Si uno está absorto en el trabajo y el otro se siente un mueble más de la casa, la aventura aparece como un alivio (peligroso) a esa soledad acompañada.
El "Toque de Atención" mal gestionado: Si eres quien ha sido engañado, a veces toca mirar qué parte del distanciamiento nos toca. No justifica la mentira, pero ayuda a entender la aventura como un síntoma de una enfermedad previa que no supimos diagnosticar a tiempo.
Aburrimiento: La adrenalina de lo prohibido es un chute potente cuando tu vida parece un lunes infinito. El problema es que el precio de esa "emoción" suele ser el embargo de tu estabilidad emocional.
Caminos que se bifurcan: A veces, simplemente, lo que os unió ya no existe. Mantener una relación por inercia o por miedo solo genera amargura. En estos casos, la sinceridad es el acto de amor más grande que queda.
¿Te ayudamos?
En Consulta Psicológica Villaverde sabemos que los pedazos se pueden recoger, pero no siempre hay que pegarlos de la misma forma. Si estás en mitad de esta tormenta, estamos aquí para ayudarte a navegarla.
Diccionario de la Consulta
Sincericidio: Contar detalles escabrosos de la infidelidad que no ayudan a sanar, sino que crean imágenes mentales traumáticas difíciles de borrar. Menos es más.
Lealtad vs. Fidelidad: La fidelidad es no acostarse con otros; la lealtad es no dejar que tu pareja se entere por un ticket del Mercadona o un mensaje a las tres de la mañana.
Efecto Lázaro: Ese intento desesperado de resucitar la pasión justo después de una crisis, que suele durar lo que tarda en aparecer el primer reproche en la cena.