SECUELAS PSICOLÓGICAS DE LA AMPUTACIÓN TRAUMÁTICA
La amputación traumática de una extremidad tras un accidente no solo implica pérdidas físicas; también deja secuelas psicológicas profundas que pueden afectar la vida personal, social y laboral de la persona afectada. Estas secuelas deben ser evaluadas mediante peritaje psicológico forense, especialmente cuando hay procedimientos judiciales implicados.
En la Consulta Psicológica Villaverde contamos con psicólogos especializados en peritajes psicológicos en víctimas de accidentes, capaces de valorar el impacto emocional de una amputación traumática y elaborar informes periciales claros y objetivamente defendibles en juicio.
Impacto psicológico de la amputación traumática
La pérdida de una extremidad supone:
Reducción de la funcionalidad física y limitaciones en la vida diaria
Necesidad de readaptación para realizar actividades cotidianas
Cambios en la autoimagen y percepción estética
A diferencia de amputaciones previstas o congénitas, las derivadas de accidentes son imprevistas y traumáticas, generando una mayor dificultad para aceptar la nueva situación y reorganizar la vida personal y social.
Factores que influyen en la afectación psicológica
La intensidad del impacto emocional depende de varios factores:
Género y edad: mujeres y adolescentes suelen presentar mayor vulnerabilidad debido a la presión social sobre la imagen corporal.
Nivel de actividad previo: personas muy activas, deportistas o con roles profesionales exigentes pueden experimentar un daño psíquico mayor.
Redes de apoyo y entorno familiar: la presencia de apoyo emocional y profesional facilita la adaptación.
Características individuales: resiliencia, personalidad y capacidad de afrontamiento.
Fases del duelo tras la amputación
El proceso psicológico tras una amputación traumática suele desarrollarse en varias fases:
Shock inicial: aturdimiento, sensación de irrealidad, confusión.
Negación: pensamientos de incredulidad, “esto no me está pasando a mí”.
Enojo: búsqueda de culpables, auto-culpa, pensamientos de “si hubiera…”.
Depresión: aislamiento, tristeza, alteraciones del sueño, cambios de ánimo.
Aceptación y adaptación: integración de la nueva situación, afrontamiento cognitivo y social.
Estas fases no son lineales y pueden presentar altibajos según la personalidad, las circunstancias y la atención profesional recibida.
Secuelas psicológicas y trastornos asociados
Además del duelo, la amputación traumática puede provocar:
Ansiedad y miedo ante nuevas situaciones
Estrés agudo o trastorno por estrés postraumático (TEPT)
Cambios en la autoestima y en la identidad personal
Dificultades en la reintegración social y laboral
La evaluación pericial psicológica permite identificar estas secuelas de manera objetiva, con base en entrevistas clínicas, pruebas psicométricas y análisis del impacto funcional y emocional.
La importancia del peritaje psicológico
El peritaje psicológico en casos de amputación traumática cumple varias funciones:
Visibilizar la huella psíquica del accidente
Documentar objetivamente el daño psicológico
Aportar pruebas defendibles en juicio
Evaluar también el impacto en familiares y allegados, cuando es relevante
Un informe pericial bien elaborado es fundamental para que Jueces y Tribunales comprendan la gravedad del daño psicológico y su repercusión en la vida de la víctima.
Para más información sobre peritajes psicológicos en accidentes, consulta nuestra página de peritajes psicológicos por accidentes y conoce cómo evaluamos de manera objetiva las secuelas psicológicas en víctimas de accidentes.
Conclusión
Reconocer y evaluar las secuelas psicológicas de una amputación traumática es esencial para garantizar la justicia y la reparación integral del daño. La combinación de evaluación clínica, instrumentos psicométricos y experiencia forense asegura un informe pericial sólido, ético y objetivo.