Tratamiento psicológico de la fibromialgia
La fibromialgia es una enfermedad crónica caracterizada por dolor generalizado persistente, que suele ir acompañado de cansancio intenso, problemas de sueño y síntomas ansioso-depresivos.
Más allá del dolor físico, muchas personas sienten que la enfermedad acaba condicionando su vida diaria, su estado de ánimo y su forma de relacionarse con los demás.
Desde la psicología, el objetivo no es negar el dolor, sino ayudar a reducir el sufrimiento que lo acompaña.
¿Qué es la fibromialgia y cómo se manifiesta?
La fibromialgia se caracteriza por dolor muscular y articular de larga duración, que puede variar de intensidad y de localización. Suele afectar con mayor frecuencia a zonas como el cuello, los hombros, la espalda, las caderas o las rodillas.
En algunas personas el dolor interfiere de forma importante en las actividades cotidianas, mientras que en otras se mantiene como un malestar constante difícil de ignorar.
Problemas frecuentes asociados a la fibromialgia
Además del dolor, son habituales otros síntomas que influyen directamente en el bienestar psicológico:
Trastornos del sueño y cansancio persistente
Rigidez y sensación de hinchazón
Problemas digestivos
Cefaleas y mareos
Hipersensibilidad a la luz y al ruido
Ansiedad, bajo estado de ánimo o desánimo
La falta de descanso y la tensión emocional pueden intensificar el dolor, generando un círculo difícil de romper.
¿Qué papel tiene el tratamiento psicológico en la fibromialgia?
El tratamiento psicológico de la fibromialgia no cura la enfermedad, pero sí ayuda a manejar mejor el dolor y su impacto emocional.
La terapia psicológica permite:
Reducir la atención constante sobre el dolor
Trabajar el miedo al movimiento y la evitación
Disminuir la ansiedad y la depresión asociadas
Mejorar el descanso y la regulación emocional
Favorecer un afrontamiento activo y realista
Cuando la persona aprende a relacionarse de otra forma con el dolor, la experiencia se vuelve menos limitante, aunque el dolor siga presente.
Afrontamiento psicológico y estilo de vida
Desde la psicología se trabaja de forma coordinada con otros aspectos del tratamiento:
Actividad física adaptada, evitando tanto el reposo excesivo como la sobreexigencia
Rutinas de sueño estables
Técnicas de relajación y respiración
Reducción del estrés y mejora del autocuidado
Apoyo emocional y comprensión del entorno familiar
El acompañamiento psicológico ayuda a integrar estos cambios de forma progresiva y sostenible.
¿Cuándo acudir a un psicólogo por fibromialgia?
Puede ser recomendable buscar apoyo psicológico en fibromialgia si:
El dolor condiciona tu día a día
Te sientes desanimada, irritable o agotada
Has reducido tu vida social o tus actividades
El diagnóstico ha generado miedo o desesperanza
Tratamiento psicológico de la fibromialgia en Consulta Psicológica Villaverde
En la Consulta Psicológica Villaverde ofrecemos un enfoque psicológico especializado en dolor crónico y fibromialgia, adaptado a las necesidades de cada persona.
Si convives con fibromialgia y sientes que el dolor está afectando a tu bienestar emocional, podemos ayudarte.