Tipos de duelo: ¿Por qué no todos los vivimos igual?
A menudo nos preguntamos si nuestra forma de sufrir es 'normal'. Nos comparamos con otros familiares o nos castigamos por no avanzar más rápido. La realidad es que el duelo es un traje a medida.
El duelo es dolor, emocional y físico en muchas ocasiones, sin embargo cada uno vive su duelo de manera diferente.
El duelo es el duro proceso de asimilar la pérdida de un ser querido. Se trata de un proceso secuencial a lo largo del tiempo, caracterizado por diferentes emociones:
Sentimiento de pena y dolor
Sentimientos de ira, culpabilidad y resentimiento
Sensación de apatía y desinterés
Reaparición de la esperanza y reconducción de la vida
Manifestaciones en el proceso de duelo
Sentimientos de tristeza, soledad, ira o culpabilidad
Sensaciones físicas: despersonalización, sensación de ahogo, sensibilidad a los ruidos, sensación de vacío en el estómago
Cogniciones y pensamientos: incredulidad, confusión, preocupación, sensación de presencia del fallecido, alucinaciones verbales y auditivas
Comportamientos: dificultades para conciliar el sueño, sueño con el fallecido, lloros, suspiros, trastornos del apetito .
El proceso de duelo no es una patología, pero supone un momento de crisis personal, de angustia, sensación de vacío y dolor que a veces es necesario encauzar adecuadamente para evitar que ese sufrimiento se haga crónico e imposibilite a la persona para superar su dolor y conseguir restaurar su equilibrio emocional y social integrando en su realidad personal esta nueva situación.
Sin embargo, a veces en el proceso natural de duelo se producen formas de enfocarlo que suponen un agravamiento de las emociones negativas, llegando a cronificarse o intensificar el sufrimiento personal, esto se denomina DUELO PATOLÓGICO y requiere terapia psicológica para superarlo.
Sentimientos comunes en un duelo cronificado
Sentimiento de culpa
Resentimiento e impotencia
Idealización de la persona perdida
Negación del propio sufrimiento (falso enmascaramiento)
Victimismo
Comparación
Renuncia a la propia vida
Tipos de duelo
Duelo anticipado
Precedido con tiempo y pleno conocimiento de la situación, permite prepararse anímicamente.
Duelo retardado
Es un duelo inhibido o reprimido. Se puede tener una reacción emotiva en el momento de la perdida, pero no va en proporción con el significado de la pérdida de un ser querido.
El pesar se manifiesta con cierta exageración más adelante cuando la perdida es reactivada por una perdida menor.
Duelo crónico
Es un pesar inusitadamente intenso que no disminuye con el tiempo y, por lo tanto, se transforma en una manera de ser.
Duelo emergente
El sufrimiento aparece por etapas, fechas o circunstancias.
Duelo patológico
El duelo anormal puede presentarse de diversas maneras, que va desde el retraso del duelo, o la ausencia de este, hasta un duelo muy intenso y prolongado.
Duelo negado
Es la ausencia de la expresión del duelo en el momento de la perdida.
Duelo extraordinario
Ocasionado por situaciones críticas de la muerte; aborto, suicidio, homicidio, tortura, cuerpos sin aparecer, guerras, etc.
Duelo saludable o positivo
Te planteas el gran desafío de reincorporarte al mundo a partir de una nueva identidad, de un nuevo conocimiento de nosotros mismos, en el cual nuestro ser querido fallecido ya no está presente físicamente, pero sí permanece integrado en nuestra historia y nuestro corazón.
Si sientes que “algo no va bien”, que no consigues avanzar en tu proceso de dolor, puedes hablar con nosotras. Te ayudaremos, con respeto, acogiéndote en tus emociones para buscar tu paz y equilibrio.
Si quieres profundizar más en cómo trabajamos estos procesos, visita nuestra página de Terapia de Duelo en Villaverde.
Diccionario de la Consulta
"Traje a medida": La metáfora que mejor define el duelo. No mires la talla de los demás; tu dolor tiene tus propias medidas, tus tiempos y tus costuras.
"Falso Enmascaramiento": Negar el sufrimiento propio para parecer fuerte ante los demás. Es como intentar tapar una herida abierta con maquillaje: tarde o temprano, la infección sale a la luz.
"Duelo Emergente": Esas "olas" de dolor que parecen venir de la nada en un aniversario, una canción o una frase, recordándote que el proceso sigue vivo aunque creyeras haberlo cerrado.
"Idealización": La tendencia a recordar solo lo bueno de la persona perdida, borrando cualquier defecto. Es un mecanismo natural, pero en exceso puede dificultar la aceptación de la realidad.
"Integración": El objetivo final de la terapia. No es dejar de querer, sino aprender a llevar ese amor en el corazón mientras tus pies siguen caminando en el presente.