¿Qué es la asertividad? ¿Por qué yo no soy asertivo?
Qué es ser asertivo
La asertividad es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular por los demás. Los comportamientos asertivos suponen saber defender las propias necesidades frente a las exigencias de los demás, sin llegar a utilizar comportamientos agresivos o violentos.
Podemos decir que la asertividad es el punto medio entre:
Los comportamientos inhibidos (propios de personas tímidas o inseguras).
Los comportamientos violentos (propios de personas agresivas y egoístas).
Ejemplo práctico: El préstamo del coche
Imagina que alguien le pide el coche a otra persona que, en realidad, no desea prestarlo. Observa las tres reacciones posibles:
Forma inhibida: "Bueno... vale, te lo presto..." (Sumisión).
Forma agresiva: "No me da la gana prestártelo, ¡vaya cara tienes!" (Conflicto).
Forma asertiva: "Lo siento, pero no acostumbro a prestarlo." (Respeto propio).
Los tres perfiles de comunicación
1. La persona inhibida y sumisa
No defiende sus propios derechos. Respeta a los demás, pero no se respeta a sí misma.
Sus esquemas mentales: "Lo que yo piense no importa", "Es necesario ser querido por todo el mundo", "Si digo lo que pienso se molestarán".
Consecuencias: Desarrolla a menudo el síndrome del impostor, sentimientos de frustración, impotencia, culpabilidad, baja autoestima y ansiedad.
Comportamiento: Vacilaciones, bajo volumen de voz y bloqueos. A veces, la acumulación de tensión provoca "explosiones" agresivas incontroladas.
2. La persona agresiva
Defiende sus derechos de forma excesiva, no respetando a los demás y generando conflictos constantes.
Sus esquemas mentales: "Si no soy fuerte se aprovecharán de mí", "Hay gente mala que merece ser castigada".
Sentimientos: Enfado, soledad, falta de control y baja autoestima encubierta.
Comportamiento: Contacto ocular desafiante, cara tensa y habla tajante.
3. La persona asertiva
Sabe respetar a los demás sin dejar de respetarse a sí misma. No busca ganar o perder, sino llegar a acuerdos favorables para ambos.
Su mentalidad: Actúa de forma racional y adaptativa.
Resultado: Sus sentimientos son estables, tiene un elevado sentido de la autonomía, autosuficiencia y autoestima.
Nota del terapeuta: Nadie es 100% de un tipo. Todos tenemos una mezcla, pero el objetivo de la terapia es aumentar nuestro nivel de asertividad en detrimento de los otros dos.
¿Por qué no soy asertivo?
Estas son algunas de las causas principales por las que no hemos desarrollado esta habilidad:
Modelos de crianza: Padres o cuidadores que castigaron o censuraron los comportamientos asertivos del niño.
Falta de refuerzo: No se premiaron los avances en asertividad durante el desarrollo.
Dificultad de reconocimiento: La persona no identifica las señales de valoración de los demás (sonrisas, aprobación) cuando se porta de forma asertiva.
El beneficio de la sumisión: A veces, ser sumiso "compensa" porque se obtiene protección, atención o la etiqueta de "persona buena y admirable".
El beneficio de la agresividad: Se obtiene atención inmediata, control y la sensación de superioridad.
Valores erróneos: Haber aprendido que "es vergonzoso cometer errores" o que "hay que tener siempre la respuesta adecuada".
Diccionario de la Consulta
Asertividad: La habilidad de decir "no" sin sentir que estás declarando la Tercera Guerra Mundial.
Explosión Retardada: Lo que le ocurre a la persona sumisa cuando aguanta 99 cosas y "estalla" en la número 100, pareciendo ante los demás el culpable de la situación.
Refuerzo de la Sumisión: El peligroso halago de ser "demasiado bueno", que en realidad es una invitación a que los demás sigan invadiendo tu espacio.