Psicooncología. Soy psicóloga y tuve cáncer
Tal vez esta confesión suene demasiado intimista o, para algunos, agresiva. Pero estoy segura de que aquellos que han padecido o padecen un proceso oncológico comprenderán que no hay que poner "lacitos monos" a una frase que lo que busca es ir directo al problema.
Hace muchos años que soy psicóloga, y algunos de los trastornos que trato como ansiedad, depresión o miedo, los he vivido con esta enfermedad. Y no: no los gestiono mejor por ser psicóloga. Cuando viene una cosa así, no te aplicas casi nada. A veces uso lo que sé, otras mando las teorías a hacer puñetas y caigo un poquito en barrena hasta que reflexiono: soy una persona normal.
Mi parte técnica y mi parte humana
He tardado tres años en poder escribir esto. Hoy me siento preparada para decir: ven, yo te entiendo. Puedo anticipar tus miedos, tus enfados, las ganas de tirar la toalla y esa culpabilidad que yo no acepto ni en los fumadores.
Mi objetivo es poner mi formación técnica y mi experiencia como sobreviviente de cáncer para trabajar emociones que parecen incontrolables:
La incertidumbre: El miedo antes de las pruebas y la espera agónica de resultados.
El agotamiento: Las ganas de parar el tratamiento cuando las fuerzas flaquean.
El pánico: Ese que no tiene horarios y que a veces entra a las tres de la mañana.
El espacio seguro: Lo que no se dice en casa
A menudo, la familia no es el espacio más seguro para hablar de miedos porque nos sentimos culpables de "lo que les estamos haciendo". Yo aprendí de mis compañeros de quimio y de radio, y de esos cuatro días de shock tras mi diagnóstico (una bola negra king size) hasta que logré recolocarme.
Los soldados de infantería: Los familiares
Pero no solo hay que tratar al paciente. Los familiares sufren, se sienten culpables y tienen que ser "valientes" porque ellos no tienen el cáncer. Pero, ¿cómo ser valiente si tu ser querido está herido de muerte? Ellos también necesitan ayuda para gestionar la ansiedad, el aislamiento y el cansancio de poner buena cara con la que está cayendo.
Tres años después de mi remisión, abro este hueco preferencial en mi consulta para acompañaros, hombro con hombro, en este proceso.
"Desmayarse, atreverse, estar furioso, / áspero, tierno, liberal, esquivo... / dar la vida y el alma a un desengaño; / esto es amor, quien lo probó lo sabe". — Lope de Vega
El amor a la vida es el mayor de los amores. Si necesitas mi mano: yo tengo dos.
Si estás atravesando un proceso oncológico, puedes encontrar más información sobre nuestro acompañamiento psicológico en psicooncología aquí: PSICOONCOLOGIA
Diccionario de la Consulta
Duelo Express: El tiempo de shock necesario para digerir la noticia, "recolocarse" y pasar de la negación a la aceptación y el compromiso con el tratamiento.
Soldados de Infantería: Los familiares y amigos que sostienen al paciente. Sufren un desgaste emocional invisible que debe ser atendido para que no caigan ellos también en barrena.
Pánico sin Horario: Esa angustia vital que no entiende de citas semanales de 50 minutos. En oncología, el terapeuta debe ser un apoyo real cuando el terror aparece en plena noche.