Vuelta a la normalidad tras una experiencia traumática

un ramo de flores en un bosque con los árboles quemados por un incendio

Tras sufrir una experiencia traumática, ya sea un accidente, una catástrofe natural o un episodio de violencia, el reloj de la vida parece detenerse.

No se puede pretender que la reorganización de la rutina sea inmediata; existe un tiempo de "barbecho" emocional necesario.

Sin embargo, en la Consulta Psicológica Villaverde observamos que la readaptación no depende solo del paso del tiempo, sino de una serie de factores internos y externos que pueden favorecer la sanación o, por el contrario, cronificar el dolor.

Estrategias de afrontamiento y la búsqueda de apoyo

El afrontamiento es el esfuerzo activo, tanto mental como conductual, que realizamos para hacer frente a la situación estresante.

No todas las estrategias son igual de útiles. Mientras que la planificación de soluciones y la búsqueda efectiva de apoyo social actúan como pilares de reconstrucción, el escape o la evitación sistemática suelen contribuir al mantenimiento de la situación dolorosa.

Es vital alcanzar lo que llamamos un grado de confrontación adecuado: la cantidad y calidad de acciones dirigidas a superar la situación.

Esto incluye desde la aceptación de la responsabilidad hasta la capacidad de generar una mínima evaluación positiva de lo vivido; es decir, experimentar la certeza de que se ha sido capaz de sobrevivir a una prueba durísima, lo cual refuerza el autoconcepto y el control percibido.

El peligro de los esquemas cognitivos y el estilo atribucional

Uno de los mayores obstáculos para la vuelta a la normalidad son los esquemas cognitivos depresógenos. Si el sujeto ya tenía almacenadas actitudes disfuncionales antes del trauma, es más vulnerable a caer en una depresión profunda.

El cerebro empieza a cometer errores cognitivos: distorsiones en el juicio que son inconsistentes con la realidad pero que alimentan una actitud de desesperanza absoluta respecto al futuro.

A esto se suma el estilo atribucional. Si la persona tiende a considerar el suceso negativo como algo:

  • Interno: Se culpabiliza de lo ocurrido ("fue mi culpa", "debería haberlo evitado").

  • Estable: Cree que el daño es permanente y no modificable.

  • Global: Siente que la tragedia ha contaminado todas las áreas de su vida (trabajo, familia, ocio).

Este "triángulo de la desesperanza" es lo que tratamos de desmontar en la Consulta Psicológica Villaverde. En el caso de los niños, este proceso es aún más delicado, ya que el trauma suele manifestarse a través de fenómenos regresivos: volver a chuparse el dedo, lenguaje infantil, rabietas o enuresis nocturna.

Son señales de que el niño necesita volver a un estado de seguridad anterior para poder procesar lo ocurrido.

Diccionario de la Consulta

  • Afrontamiento (Coping): El conjunto de estrategias cognitivas y conductuales que una persona pone en marcha para gestionar demandas internas o externas que percibe como excedentes a sus recursos.

  • Estilo Atribucional: La forma habitual en que una persona explica las causas de los sucesos. En el trauma, las atribuciones internas, estables y globales son las que más riesgo de depresión conllevan.

  • Fenómenos Regresivos: La vuelta a etapas del desarrollo ya superadas (frecuente en niños) como mecanismo de defensa ante un estrés que el psiquismo no puede integrar.

  • Esquema Depresógeno: Filtros mentales negativos preexistentes que hacen que la persona interprete la realidad postraumática de forma sesgada hacia el dolor y la culpa.

CONSULTA PSICOLOGICA VILLAVERDE

Centro Psicológico ubicado en la Ciudad de Los Angeles (Madrid).

Atendemos niños, jovenes, adultos, terapia de pareja, tercera edad. Igualmente ofrecemos el servicio de informes periciales.

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