Terapia de pareja: ¿podría ser amor? te ayudamos a aclararte
En la Terapia de Pareja a menudo nos encontramos con un problema de raíz: la confusión de sentimientos. Esta neblina emocional puede llevarnos a pactos y compromisos que, con el tiempo, descubrimos que no son acertados.
¿Es el amor simplemente una atracción muy intensa o es una realidad psicológica distinta? La ciencia ha intentado descifrar este código, y en la Consulta Psicológica Villaverde te ayudamos a entender en qué punto del mapa te encuentras.
Atracción vs. Amor: No son lo mismo
Según las escalas de Rubin, para que exista atracción necesitamos admiración, respeto y sentirnos parecidos al otro. Sin embargo, el amor da un paso más allá e incluye:
Apego: La necesidad de estar con la otra persona.
Altruismo: Tendencia a ayudar incluso si exige sacrificio.
Intimidad: Un deseo de exclusividad y conexión profunda.
Dato curioso: Las estadísticas sugieren que las mujeres distinguen mejor ambos sentimientos, siendo más probable que un hombre confunda atracción con amor que a la inversa.
El mapa de tus sentimientos: Rubin y Sternberg
Para entender qué te está pasando, la psicología científica nos ofrece dos herramientas fundamentales que utilizamos en la Consulta Psicológica Villaverde:
1. La distinción de Rubin: ¿Es amor o solo me gusta?
Zick Rubin fue de los primeros en demostrar que "querer" y "amar" son realidades distintas.
La atracción (Gustar): Se basa en la admiración, el respeto y la semejanza. Es lo que sientes por un buen amigo o alguien que te encanta conocer.
El amor: Añade una necesidad de apego, el deseo de exclusividad y la predisposición a ayudar al otro por encima de uno mismo.
2. El Triángulo de Sternberg: Los tres ingredientes
Si Rubin nos dice qué es, Robert Sternberg nos explica cómo funciona. Según su Teoría Triangular, el amor no es una unidad, sino el equilibrio de tres vértices:
Los tres pilares que marcan la diferencia
Para saber si estamos ante un sentimiento sólido o un fuego de artificio, debemos mirar estos tres factores:
La Fantasía: La atracción se basa en lo que el otro nos da hoy. El amor apasionado a veces se basa en lo que imaginamos que el otro es. Cuidado: enamorarse de una "criatura perfecta" creada por nuestra mente suele llevar al desengaño cuando aparece la convivencia real.
El Tiempo: Es el juez supremo. El verdadero amor se fortalece con gratificaciones reales y cotidianas, sobreviviendo incluso cuando la pasión inicial baja de intensidad.
La Sensatez: Mientras que la atracción suele ser lógica, el amor apasionado roza a veces la "locura". Para que una pareja funcione, ese arrebato debe encontrar un equilibrio con la realidad.
El mito del amor romántico
Debemos distinguir la pasión (infantil, caprichosa e irracional) del amor verdadero (maduro, sensible y realista). Nadie puede mantener eternamente el idealismo del flechazo. El amor romántico es, en gran parte, una construcción cultural: aprendemos cómo debemos sentirnos y nuestro cuerpo responde con hormonas.
Si te encuentras en un mar de dudas, recuerda que el componente sexual no siempre aclara las cosas. Lo importante son las emociones intensas y, sobre todo, cómo las interpretas tú.
¿Sientes que estás viviendo un espejismo o una realidad? Si la confusión te impide avanzar o tomar decisiones, en nuestra consulta podemos ayudarte a poner luz a tus sentimientos.
Como decía la canción de Roxette que todos hemos tarareado alguna vez: "It must have been love, but it's over now" (Debió ser amor, pero se terminó). No esperes a que sea tarde para entender qué está pasando en tu relación.