Las formas de conflicto en terapia de pareja
¿Tu relación se siente tensa y llena de discusiones que parecen no tener fin? En muchas parejas, los conflictos generan patrones de comunicación tóxica que se repiten y agravan los problemas. Reconocer estos patrones es el primer paso para cambiar la dinámica y construir una relación más saludable.
Formas de conflicto más frecuentes en pareja
1. Reciprocidad negativa
En este patrón, una comunicación negativa provoca otra negativa como respuesta, creando un ciclo destructivo.
La pareja busca “devolver el agravio” en lugar de resolverlo.
Puede desembocar en escaladas verbales o conflictos más graves.
Descartan soluciones y refuerzan la tensión emocional.
2. Discusiones sobre la propia relación
Algunas parejas discuten sobre cómo se comunican en lugar de centrarse en el contenido del mensaje.
Ejemplo: “No me estás escuchando” → puede generar defensividad en la otra persona.
Se enfoca en la afectividad negativa, no en la solución.
Este patrón es común cuando la comunicación está deteriorada y se prioriza la emoción negativa sobre los hechos.
3. Patrón: mujer ataca, hombre evita
En este patrón:
La mujer responde con hostilidad y el hombre se retira o calla.
La hostilidad aumenta porque los ataques no encuentran respuesta.
Suele deberse a que los hombres tienen menor tolerancia fisiológica a los ataques verbales y prefieren retirarse para evitar escaladas.
Consecuencias de estos patrones
Falta de diálogo efectivo
Desprecio y crítica constante
Actitudes defensivas
Consolidación de comunicación tóxica
Mayor riesgo de deterioro de la relación
Todos estos patrones buscan, en teoría, resolver conflictos, pero terminan perpetuando la negatividad y aumentando la tensión en la pareja.
Cómo la terapia de pareja puede ayudar
La terapia de pareja en Villaverde se centra en romper estos ciclos mediante:
Expresión de emociones: hablar en primera persona (“Yo siento…”) en lugar de acusar.
Técnicas de comunicación positiva: escucha activa, turnos de palabra y negociación de soluciones.
Reforzamiento positivo: reconocer comportamientos constructivos que fortalecen la relación.
Modificación de conductas disruptivas: dinámicas y ejercicios prácticos que generan cambios graduales.
Tips prácticos para aplicar en casa:
Dedica al menos 10 minutos diarios a hablar de emociones sin interrupciones.
Anota cada semana lo que aprecias del otro (“inventario de gratitudes”).
Evita discutir sobre temas sensibles cuando estés cansado o estresado.
Practica actividades conjuntas que fomenten conexión emocional.
Todos estos patrones de conductas buscan la solución del conflicto, pero en vez de conseguirlo, lo agrava y perpetúa, consolidándose un patrón de comunicación tóxica que puede acabar con la pareja.
¿Listos para recomenzar?
Si tu relación atraviesa conflictos frecuentes, agenda una sesión de terapia de pareja en Villaverde y aprende a reconectar con tu pareja de forma saludable y respetuosa.