Síntomas de hipomania en el trastorno bipolar (DSM-5)

Síntomas de hipomanía en el trastorno bipolar: cómo reconocer un episodio hipomaníaco

La hipomanía es uno de los episodios característicos del trastorno bipolar y, a la vez, uno de los más difíciles de identificar. Muchas personas no la viven como un problema, ya que durante este estado pueden sentirse con más energía, creatividad o productividad de lo habitual.

Sin embargo, reconocer los síntomas de hipomanía es clave para recibir un diagnóstico adecuado y prevenir episodios posteriores de mayor intensidad.

En este artículo te explicamos qué es la hipomanía, cuáles son sus síntomas según el DSM-5 y cuándo conviene pedir ayuda profesional.

¿Qué es la hipomanía?

La hipomanía es un estado de ánimo anormalmente elevado, expansivo o irritable, acompañado de un aumento de la energía y la actividad, que dura al menos cuatro días consecutivos y está presente la mayor parte del día.

Forma parte del espectro del trastorno bipolar, especialmente del trastorno bipolar tipo II, aunque también puede aparecer en personas con trastorno bipolar tipo I.

A diferencia de la manía, la hipomanía no suele provocar un deterioro grave del funcionamiento ni requiere hospitalización, lo que hace que muchas veces pase desapercibida.

Síntomas de un episodio hipomaníaco

Según el DSM-5, durante un episodio de hipomanía aparecen al menos tres de los siguientes síntomas (cuatro si el estado de ánimo es solo irritable), representando un cambio claro respecto al funcionamiento habitual de la persona.

1. Aumento de la autoestima o sensación de grandeza

La persona puede sentirse especialmente capaz, segura de sí misma o convencida de que puede lograr cualquier objetivo, incluso asumiendo riesgos poco realistas.

2. Disminución de la necesidad de dormir

Se duerme menos horas de lo habitual sin sensación de cansancio. Por ejemplo, descansar solo tres o cuatro horas y sentirse lleno de energía al día siguiente.

3. Mayor necesidad de hablar

Aumento notable de la verborrea, dificultad para dejar hablar a los demás o sensación de presión por mantener la conversación.

4. Pensamientos acelerados o fuga de ideas

La mente va “demasiado rápido”, saltando de un tema a otro, lo que puede dificultar la concentración y la toma de decisiones.

5. Facilidad de distracción

La atención se desvía con facilidad hacia estímulos poco relevantes, afectando al rendimiento laboral o académico.

6. Aumento de la actividad o agitación psicomotora

Incremento de la actividad social, laboral, sexual o creativa, a menudo iniciando múltiples proyectos a la vez.

7. Conductas impulsivas o de riesgo

Participación excesiva en actividades con consecuencias negativas: gastos descontrolados, consumo de sustancias, conductas sexuales impulsivas o decisiones económicas imprudentes.

Cambios observables por el entorno

Uno de los criterios fundamentales del episodio hipomaníaco es que los cambios en el estado de ánimo y el comportamiento son evidentes para otras personas. Familiares, pareja o compañeros suelen notar que la persona “no está como siempre”, aunque ella misma no perciba el problema.

Diferencia entre hipomanía y manía

Aunque comparten síntomas, existen diferencias importantes:

  • La hipomanía no causa un deterioro grave del funcionamiento social o laboral.

  • No requiere hospitalización.

  • No hay síntomas psicóticos (si los hay, el episodio se considera maníaco).

  • La manía suele tener consecuencias más graves y visibles.

Esta diferencia es clave para el diagnóstico del trastorno bipolar y para el abordaje terapéutico.

Hipomanía y tratamiento antidepresivo

En algunos casos, un episodio hipomaníaco puede aparecer durante un tratamiento con antidepresivos.
Si los síntomas persisten más allá del efecto fisiológico del medicamento, puede considerarse un episodio hipomaníaco completo.

No obstante, el DSM-5 recomienda prudencia: la aparición aislada de irritabilidad o nerviosismo no es suficiente para diagnosticar hipomanía ni trastorno bipolar.

¿Cuándo pedir ayuda psicológica?

Es recomendable consultar con un profesional si:

  • Te reconoces en varios de estos síntomas.

  • Otras personas te señalan cambios importantes en tu comportamiento.

  • Los episodios se repiten a lo largo del tiempo.

  • Tras estos periodos aparece agotamiento, tristeza o síntomas depresivos.

  • Las conductas impulsivas están generando consecuencias negativas.

Un diagnóstico temprano permite prevenir recaídas, reducir el impacto emocional y mejorar la calidad de vida.

Tratamiento psicológico de la hipomanía en el trastorno bipolar

El tratamiento psicológico es una parte fundamental del abordaje del trastorno bipolar. Entre los objetivos principales se encuentran:

  • Psicoeducación sobre la enfermedad

  • Identificación temprana de síntomas

  • Regulación emocional

  • Manejo de la impulsividad

  • Prevención de recaídas

  • Mejora del funcionamiento personal, social y laboral

En muchos casos, el trabajo psicológico se coordina con el tratamiento psiquiátrico para lograr un enfoque integral.

¿Necesitas ayuda profesional?

Si sospechas que puedes estar experimentando síntomas de hipomanía o has sido diagnosticado/a de trastorno bipolar, un acompañamiento psicológico especializado puede marcar la diferencia.

👉 Contacta con nuestro equipo y te ayudaremos a entender lo que te está ocurriendo y a encontrar el tratamiento más adecuado para ti.

Asociación Americana de Psiquiatría, Manual diagnóstico y estadístico de los tras-tornos mentales (DSM-5®), 5a Ed. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2014.

CONSULTA PSICOLOGICA VILLAVERDE

Centro Psicológico ubicado en la Ciudad de Los Angeles (Madrid).

Atendemos niños, jovenes, adultos, terapia de pareja, tercera edad. Igualmente ofrecemos el servicio de informes periciales.

https://www.almudenapelaez.es
Anterior
Anterior

¿QUIERES CONTROLARLO TODO? PUEDES ACABAR CON ANSIEDAD

Siguiente
Siguiente

ACOSO ESCOLAR: UNA REFLEXIÓN ANTES DE EMPEZAR EL CURSO