Journaling: Por qué escribir un diario no es solo cosa de adolescentes (y cómo salva tu salud mental)
A veces, en terapia, pedimos herramientas mágicas. Pero la introspección no se compra en Amazon ni viene con instrucciones de IKEA.
A menudo, la solución es tan antigua como el hilo negro: el Journaling. Y no, no te estoy pidiendo que escribas con purpurina sobre tu primer amor, sino que pongas orden al "ovillo mental" que llevas por cerebro.
¿No tienes 15 minutos? Hablemos de tu tiempo en TikTok
Muchos pacientes dicen que el autoanálisis es arduo. "No tengo tiempo". Pero si revisamos el tiempo de uso del móvil y vemos esas dos horas perdidas viendo vídeos de gatitos o discutiendo en redes sociales, los 15 minutos de journaling aparecen por arte de magia.
No es una Black&Decker que va a taladrar tus problemas, es tu propio esfuerzo para ganar autoconfianza.
Un diario para cada "nudo" mental
El journaling en consulta no es un cuaderno de quejas, es una herramienta de precisión. Dependiendo de lo que te quite el sueño, podemos usar diferentes formatos:
1. Diario de Tareas (Adiós al "tengo que"): Para cuando la ansiedad te paraliza. Sacamos el informe de las 10 y las vacaciones de verano del mismo saco y los ponemos en papel. Dejamos de jadear solo de pensar en el día.
2. Diario de Preocupaciones (Ocuparse vs. Preocuparse): Aquí dividimos el mundo en dos: lo que tiene solución y lo que yo llamo las "hassles" (o, hablando en plata, las putadas de la vida que toca aceptar). A lo que tiene solución, le quitamos el "pre" y lo convertimos en una ocupación activa.
3. Diario de Aspectos Positivos: Especial para los profesionales de ver la "botella medio vacía". Si entrenas a tu mente para escribir sobre el sabor de las lentejas o el saludo de un vecino, dejarás de vivir en un "valle de lágrimas" por pura reeducación visual.
4. Diario de Autocontrol: Para los que necesitan encender el cerebro antes de abrir la boca. Analizamos la irritación de ayer, no para fustigarnos, sino para ver qué factores ignoramos y cómo responder mejor la próxima vez.
"Es que odio escribir..."
Si eres de los que dicen esto pero luego mandas audios de cinco minutos y escribes testamentos por WhatsApp, este argumento no me sirve. No buscamos una caligrafía de monje benedictino ni ganar el Premio Planeta. Buscamos que las palabras no se las lleve el viento.
Diccionario de la Consulta
Para que hablemos el mismo idioma cuando te sientes en el diván (o frente a la libreta):
Hassles: Esas situaciones incómodas, injustas o directamente fastidiadas que la vida te lanza sin avisar y que no puedes cambiar. Tu única opción es la aceptación (y quizás un par de suspiros profundos).
Ovillo Mental: Estado en el que se mezclan los problemas de hoy, los miedos de mañana y el trauma de aquel día de 1998, formando una bola que te impide moverte.
Efecto TikTok: Fenómeno por el cual el tiempo desaparece misteriosamente mientras deslizas el dedo por la pantalla, pero se ralentiza dolorosamente cuando tienes que pensar en ti mismo.
Visión en Túnel hacia la Desgracia: Costumbre de filtrar la realidad hasta que solo queda lo malo, ignorando que, a pesar de todo, las lentejas estaban en su punto.
Si te seduce la idea de iniciar este camino hacia la introspección, en la Consulta Psicológica Villaverde estaremos encantados de ayudarte.
Puedes empezar ya mismo, sólo tienes que ponerte en contacto.