Respuesta emocional de la víctima en cada fase del maltrato

La mujer sometida a maltrato llega a un estado de alienación  y dependencia que se considera culpable

La violencia doméstica es una conducta de carácter crónico que tiende a incrementarse en frecuencia e intensidad.

Es importante conocer estas fases y en terapia psicológica explicárselo a las víctimas para que se hagan conscientes de la situación por la que están pasando.

En la Consulta Psicológica Villaverde trabajamos activamente para que la mujer se haga consciente de que actitudes que ha normalizado se llaman maltrato, y no pueden ser consideradas como una parte más de una relación.

Hacer consciente a la mujer de su situación, que pueda comprender por lo que ha pasado, es clave para su recuperación.

La mujer maltratada suele intentar activamente superar su situación.

Muchas, al inicio de la violencia optan por separarse, pero muchas otras permanecen con su agresor con la "esperanza de que algo cambiará o que ellas conseguirán “ser merecedoras” del cariño de su agresor. Claramente existen distorsiones cognitivas que tienen que ser trabajadas en terapia psicológica.

Al igual que las fases del maltrato van variando hacia una intensificación, la respuesta emocional de la víctima también varía:

Fase de inicio y reiteración del maltrato

Al comienzo de la relación, si el maltrato surge de forma sutil e incluso imperceptible para la víctima (gestos aislados de desprecio, frecuentes desvalorizaciones, conductas de control excesivo), la víctima lo puede considerar algo normal dentro de la vida de pareja.

Este fenómeno se llama fenómeno de acomodación al maltrato y la víctima, desde una perspectiva cognitiva niega o minimiza los malos tratos que sufre así como la victimización, restándole importancia.

Si la violencia se plantea desde un principio de forma explícita, uno de los factores que puede contribuir a que la mujer permanezca con el agresor es la esperanza de que si ella se sacrifica y esfuerza, logrará una relación armoniosa con la pareja.

Este esfuerzo, que nunca resulta eficaz es el aspecto central de la teoría de la trampa psicológica. En estas circunstancias la mujer atiende de forma selectiva a los aspectos positivos de su pareja para justificar su comportamiento violento, e incluso se considera en cierto modo responsable de la ira de su pareja.

La víctima en esta fase presenta un acostumbramiento progresivo al maltrato y la esperanza y deseo que cese el maltrato.

Fase de intermitencia entre el buen y el mal trato.

Una vez establecida la violencia crónica, entremezclada habitualmente con arrepentimiento y ternura, puede producirse en la víctima una situación de dependencia emocional: el apego paradójico.

En este caso la intermitencia entre el buen y el mal trato lleva a la víctima a considerar que debe seguir luchando para que su pareja cambie, y puede sobrevalorar la posibilidad de que este cambio ocurra.

En esta fase puede seguir culpándose por provocar la ira o por no saber tratar a su pareja.

En la víctima aparecen diversos síntomas psicopatológicos y estrategias de afrontamiento inadecuadas (abuso de fármacos, consumo de alcohol, aislamiento social y familiar), presencia de psicopatología, dependencia emocional y probable abuso de sustancias

Fase de mantenimiento intermitente durante años

Ya, cuando la víctima se siente muy mal y se da cuenta de que la violencia continuará e incluso es cada vez más intensa, ve la situación como incontrolable: ha perdido la esperanza en el cambio y desconfía incluso en su propia capacidad para abandonar la relación.

Siente desesperanza e indefensión, con lo que se producen síntomas de depresión, baja autoestima, trastornos de estrés, trastorno de estrés postraumático e incluso ideación suicida).

Algunas mujeres continúan "autoengañándose", y achacando la violencia de su pareja al estrés laboral, consumo de alcohol, dificultades con la educación de los hijos, o "sus prontos".

Igualmente la víctima se centra en los aspectos positivos de la situación: estabilidad económica, disfrutar de periodos de tranquilidad, lo que constituiría una variante del síndrome del emperador Desesperanza. Resignación y lealtad adaptativa hacia el maltratador

Tu turno de pasar a la acción

Tu esperanza de cambio es la herramienta que él usa para retenerte.

Si te has sentido identificada con alguna de estas fases, o si sientes que ya no tienes fuerzas ni para pedir ayuda, en la Consulta Psicológica Villaverde estamos preparadas para sostenerte. El maltrato no se cura con paciencia ni con sacrificios; se detiene con ayuda profesional y recuperación de la autonomía.

¿Hablamos? El primer paso para salir del laberinto es reconocer que las paredes son de cristal.

Diccionario de la Consulta

  • "Acomodación al maltrato": El mecanismo de defensa por el cual el cerebro "baja el volumen" a las agresiones para que el día a día sea soportable. Es una anestesia psicológica que impide ver el peligro real.

  • "Apego Paradójico": Un vínculo afectivo que se crea con el agresor debido a la intermitencia (ahora te pego, ahora te pido perdón con flores). El cerebro se engancha a las "migajas" de afecto tras el terror.

  • "Indefensión Aprendida": Cuando después de intentar cambiar las cosas mil veces y fallar, el cerebro "aprende" que no puede hacer nada. La víctima se queda quieta no porque quiera, sino porque su sistema de respuesta está colapsado.

  • "Trampa Psicológica": La creencia de que "si aguanto un poco más, todo mejorará". Es un pozo sin fondo donde cuanto más inviertes (esfuerzo, cariño, perdón), más difícil te resulta aceptar que lo has perdido todo.

  • "Lealtad Adaptativa": Una forma de supervivencia extrema donde la víctima se pone del lado del maltratador para evitar ataques o para dar sentido a una existencia de sufrimiento.

CONSULTA PSICOLOGICA VILLAVERDE

Centro Psicológico ubicado en la Ciudad de Los Angeles (Madrid).

Atendemos niños, jovenes, adultos, terapia de pareja, tercera edad. Igualmente ofrecemos el servicio de informes periciales.

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