Fobia escolar en la infancia: síntomas, causas y cómo ayudar
La fobia escolar es un temor intenso e irracional a ir al colegio que puede provocar ausentismo total o parcial. Aunque no es un trastorno muy frecuente, puede generar un impacto significativo en la vida del niño y de la familia.
Síntomas de la fobia escolar
Los niños con fobia escolar pueden mostrar signos tanto físicos como emocionales:
Síntomas físicos comunes:
Dolor de cabeza o abdominal
Náuseas o vómitos
Palpitaciones
Dolores en las piernas
Aparición de síntomas solo en días escolares (no fines de semana o vacaciones)
Síntomas emocionales y conductuales:
Ansiedad intensa al despertar o prepararse para ir al colegio
Negarse a asistir o inventar excusas
Capacidad de participar en actividades sociales fuera del colegio
Importante: El inicio puede ser gradual o agudo, y la intensidad varía según el niño.
Factores de riesgo y contextos frecuentes
Edad y género:
Afecta principalmente a niños entre 11 y 14 años, aunque puede aparecer entre 5 y 15 años.
Niños y niñas se ven afectados por igual.
Picos frecuentes en transiciones escolares (primaria-secundaria).
Factores familiares y personales:
Niño generalmente “tranquilo” o “obediente”, sin problemas escolares previos.
Madres con rasgos ansiosos o depresión, con relación muy cercana al niño.
Padres ausentes o con rol limitado en la crianza.
Hermanos menores o nacimiento prematuro que influyen en la dinámica familiar.
Factores escolares:
Profesores rígidos o exigentes
Bullying o acoso entre compañeros
Sistemas escolares poco estructurados para ausencias
Diagnóstico y evaluación
Al evaluar la fobia escolar, se deben considerar:
Descartar enfermedades físicas: ulceras, migrañas, gastroenteritis, infecciones crónicas.
Evaluar trastornos de ansiedad asociados, siendo frecuente el trastorno de ansiedad por separación.
Analizar la historia familiar y escolar, incluyendo dinámicas madre-hijo, rol del padre y factores estresantes del colegio.
Tip profesional: En algunos casos graves, puede ser necesaria una intervención intensiva o ingreso hospitalario breve para desactivar la ansiedad.
Cómo ayudar al niño con fobia escolar
Orientaciones prácticas para padres y tutores:
Mantener una comunicación abierta y sin juicios sobre sus miedos.
Evitar forzar la asistencia sin apoyo emocional.
Coordinar con el colegio para adaptar la transición gradual al aula.
Involucrar a ambos padres en el acompañamiento emocional y en límites claros.
Considerar la intervención de un psicólogo infantil especializado en ansiedad si los síntomas persisten.
Recuerda: Cada niño es único, y las estrategias deben adaptarse a su edad, personalidad y entorno familiar.
Conclusión
La fobia escolar es un trastorno complejo que combina factores emocionales, familiares y escolares. Con detección temprana, acompañamiento familiar y estrategias adecuadas, es posible reducir la ansiedad del niño y mejorar su asistencia escolar.
Si tu hijo presenta signos de fobia escolar, no dudes en buscar ayuda profesional.