Trastorno de ansiedad fóbica en la infancia

dibujo de una madre con una mano grande que la va a posar sobre su hija atemorizada

La CIE-10 conserva el trastorno de ansiedad fóbica como un diagnóstico específico de la infancia.

Muchos niños tienen miedo a la oscuridad, a los perros, a dormir solos o a ir al dentista. En la mayoría de los casos, estos temores forman parte del desarrollo normal.

Sin embargo, cuando el miedo es muy intenso, persistente, provoca una evitación clara y empieza a interferir en la vida cotidiana del niño, podemos estar ante una fobia infantil o trastorno de ansiedad fóbica en la infancia.

Saber diferenciar entre un miedo evolutivo y una fobia es fundamental para intervenir a tiempo.

¿Cuándo un miedo se convierte en fobia?

Según las clasificaciones diagnósticas, para hablar de trastorno de ansiedad fóbica infantil deben cumplirse varias condiciones:

  • El miedo es persistente o recurrente.

  • Es desproporcionado para la edad del niño.

  • Dura más de cuatro semanas.

  • Produce un deterioro significativo en su funcionamiento diario.

La clave no es que exista miedo, sino la intensidad y la interferencia que genera.

Por ejemplo, no es lo mismo que un niño diga que no le gustan los perros, a que cruce la calle llorando, evite salir al parque o tenga crisis de ansiedad si ve uno a lo lejos.

Miedos normales en la infancia

Es frecuente que los niños presenten temores relacionados con:

  • La oscuridad.

  • Dormir solos.

  • Ser abandonados.

  • Ladrones o figuras imaginarias.

  • Sombras o ruidos nocturnos.

En estas edades pueden aparecer también ilusiones perceptivas (por ejemplo, interpretar una sombra como algo amenazante). Esto, por sí solo, no implica un trastorno.

Lo que marca la diferencia es si el miedo limita la vida del niño y de la familia.

Fobias infantiles más frecuentes

Las fobias específicas son relativamente comunes en la infancia. Algunos estímulos fóbicos habituales son:

  • Animales (perros, insectos).

  • Sangre o inyecciones.

  • Oscuridad.

  • Alturas.

  • Tormentas o rayos.

  • Dentista o médicos.

  • Espacios cerrados.

Las fobias a la sangre, al daño corporal, a los insectos o a la oscuridad suelen aparecer antes de los 7 años.

Es importante tener en cuenta que, a diferencia de los adolescentes o adultos, los niños pequeños no suelen reconocer que su miedo es irracional. Para ellos, el peligro es real.

¿Por qué se mantienen las fobias?

Cuando un niño evita sistemáticamente la situación que le asusta, la ansiedad disminuye a corto plazo. Ese alivio refuerza la evitación.

Sin querer, los padres también pueden contribuir a que el miedo se mantenga si:

  • Evitan todas las situaciones temidas.

  • Dan explicaciones tranquilizadoras constantes.

  • Permiten que el niño nunca se enfrente gradualmente a lo que teme.

No se trata de manipulación, sino de un mecanismo natural de aprendizaje: el cerebro aprende que evitar “funciona” para reducir la ansiedad.

Tratamiento de la ansiedad fóbica infantil

La buena noticia es que las fobias infantiles tienen muy buen pronóstico cuando se interviene adecuadamente.

El tratamiento psicológico se basa principalmente en técnicas conductuales, especialmente la exposición progresiva.

¿En qué consiste la exposición?

  • Se elabora con el niño una lista gradual de situaciones temidas, ordenadas de menor a mayor intensidad.

  • Se comienza por las menos ansiógenas.

  • Se avanza poco a poco, respetando el ritmo del menor.

  • Se refuerzan los logros y avances.

Por ejemplo, en una fobia a los perros, el proceso puede comenzar mirando dibujos, después vídeos, luego observando un perro a distancia, hasta llegar al contacto controlado.

También se enseñan estrategias de regulación emocional y relajación adaptadas a la edad.

El trabajo con los padres es fundamental para que puedan acompañar el proceso sin reforzar involuntariamente la evitación.

¿Se superan solas las fobias infantiles?

Algunos miedos evolutivos desaparecen con el tiempo. Sin embargo, cuando hablamos de fobias consolidadas, la evitación suele mantenerse o incluso ampliarse si no se interviene.

En muchos casos, las fobias pasan desapercibidas en la infancia y se arrastran hasta la adolescencia o adultez.

La prevalencia estimada en niños y adolescentes es aproximadamente del 2 %.

¿Cuándo conviene consultar?

Es recomendable solicitar una valoración cuando:

  • El miedo interfiere en la vida familiar o escolar.

  • El niño evita actividades importantes.

  • Aparecen crisis intensas ante el estímulo temido.

  • La ansiedad genera gran malestar o sufrimiento.

Cuanto antes se interviene, más rápido y sencillo suele ser el proceso terapéutico.

Terapia especializada en fobias infantiles

En nuestra consulta trabajamos el tratamiento de la ansiedad fóbica infantil de forma estructurada y adaptada a cada niño, ayudándole a recuperar seguridad y autonomía frente a aquello que teme.

Si notas que el miedo de tu hijo está condicionando su vida diaria, puedes solicitar una primera valoración para analizar vuestro caso de manera individualizada.

CONSULTA PSICOLOGICA VILLAVERDE

Centro Psicológico ubicado en la Ciudad de Los Angeles (Madrid).

Atendemos niños, jovenes, adultos, terapia de pareja, tercera edad. Igualmente ofrecemos el servicio de informes periciales.

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