Terapia online: una herramienta excelente con limitaciones
La terapia online es una excelente herramienta terapéutica que ha demostrado ser eficaz en muchos casos. Sin embargo, no es una modalidad válida para todos los trastornos ni para todas las personas. Existen situaciones clínicas —como la agorafobia o la terapia infantil— en las que la presencialidad resulta necesaria para garantizar un tratamiento adecuado.
La potencia de la terapia online
La terapia online ha supuesto una auténtica revolución en un contexto social en el que el teletrabajo y las conexiones digitales forman parte de nuestra vida cotidiana.
Esta modalidad resulta especialmente útil para personas que disponen de poco tiempo, tienen dificultades para desplazarse o viven fuera de su lugar de residencia habitual.
También es una opción muy valorada por quienes trabajan o estudian en el extranjero y desean realizar su proceso terapéutico en su idioma.
Desde el punto de vista clínico, la terapia online permite mantener la continuidad del tratamiento y facilita un seguimiento psicológico estable, siempre que el caso sea adecuado para esta modalidad.
Nuestro enfoque: terapia híbrida
En nuestra consulta apostamos por un modelo de terapia híbrida, combinando sesiones online con la posibilidad de acudir a consulta presencial siempre que el proceso terapéutico lo requiera.
Para aquellas personas que prefieren la terapia online, solemos recomendar una primera sesión presencial.
Este primer contacto facilita la creación del vínculo terapéutico y permite valorar de forma más precisa cuál es la modalidad más adecuada en cada caso.
Contar con una consulta física autorizada nos permite ofrecer una atención psicológica flexible, segura y adaptada a las necesidades reales de cada paciente.
Casos en los que la terapia online no es recomendable
Aunque la terapia online es un recurso muy valioso, no resulta adecuada en todos los tratamientos.
En terapia infantil, la interacción directa con el niño a través del juego y la observación en vivo es fundamental, por lo que la presencialidad resulta imprescindible.
En personas que han sufrido experiencias traumáticas, la intervención presencial permite un mayor control de variables como la respiración, la relajación o la activación emocional durante el tratamiento.
En casos de fobia social, ansiedad social o agorafobia, la exposición en vivo es un elemento central de la terapia. Realizar el tratamiento exclusivamente online puede reforzar conductas de evitación y dificultar el progreso terapéutico.
En terapia de pareja, salvo situaciones muy concretas, la presencialidad favorece un espacio de comunicación más adecuado para iniciar el proceso terapéutico.
Conclusiones a la hora de elegir modalidad de terapia
En todos los demás casos, la terapia online es un recurso terapéutico muy valioso. Permite compartir materiales, realizar tareas entre sesiones y facilitar al paciente herramientas adaptadas a su proceso.
Sin embargo, al igual que ningún recurso tecnológico puede sustituir la intervención clínica de un psicólogo, la terapia online no puede dar respuesta a todas las demandas psicológicas existentes.
Antes de elegir una modalidad terapéutica, es importante valorar no solo la comodidad, sino también la idoneidad de la terapia online para el problema que se desea tratar.
Nuestra recomendación es optar por una terapia híbrida, alternando sesiones presenciales y online, siempre adaptadas a las necesidades de cada persona. Si tienes dudas sobre qué modalidad es la más adecuada para ti, estaremos encantadas de orientarte.
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